Parte (II)

A pesar de que el ahorro es obligatorio en las Afores, se guardan menos de 6 de cada 100 pesos

Marco Antonio Durán Ruvalcaba*

Ahorrar es casi imposible para los mexicanos. Razones sobran, pero casi siempre consideran que existen tres motivos para no hacerlo: bajo nivel de ingreso, constantes devaluaciones y persistente inflación.

Culturalmente las personas prefieren disfrutar de manera presente su dinero que postergar su gasto en el futuro. Tienen siempre en cuenta las crisis económicas permanentes que vive el país y lo recurrente que resulta la pérdida de valor de su ahorro en el tiempo, ya sea por la inflación o por depreciación de la moneda.

De acuerdo con datos oficiales en el Sistema de Cuentas Nacionales (2020) que divulga el INEGI, apenas se destinan 6 pesos por cada 100 que ganan los mexicanos. Esto es el diferencial luego de restar al Ingreso Nacional Neto Disponible (INND), el Consumo Final Efectivo (CFE).

Lo deseable según los expertos sería que cada persona ahorrara el 10 por ciento de su ingreso mensual, para que la final de su vida, puedan gozar de una pensión.

Sin embargo, los bajos salario y el raquítico ingreso que perciben, propician que sean muy pocos los mexicanos que ahorren en una institución financiera, apenas unos 35.5 millones de personas, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF). Los productos más utilizados son la cuenta de ahorro o de nómina.

El ahorro voluntario no es una buena opción para dejarlo en un banco o institución, porque paga apenas una mínima tasa de interés. El rendimiento es tan bajo que el dinero tiende a perder valor en el tiempo dado los niveles de inflación. Simplemente no hay incentivo.

El poder de compra lo definimos como la cantidad de bienes y servicios que pueden comprarse con una cantidad monetaria determinada.

Pero también sabemos que el alza en los precios, modifica sustancialmente la cantidad de productos que podemos comprar; cuando suben demasiado por el efecto inflacionario, como es el caso, se tiende a comprar menos mercancías o se necesitara más dinero para comprar los mismos bienes que en el pasado.

Ante esta situación, la lógica es para qué ahorrar el dinero en un banco, si después no voy a poder ir de viaje o comprar “X articulo”, pues no va alcanzar o bien me costará más caro adquirirlo en el futuro.

La conclusión es que nadie en su sano juicio querrá dejar su dinero guardado. La intuición nos dice que es mejor invertirlo; ponerlo a trabajar en un negocio que nos genere una utilidad, comprar algún bien que en el futuro nos ofrezca una plusvalía.

¿Entonces por qué el dinero del ahorro de los mexicanos en la Afores, reporta minusvalías?

Resulta incongruente que alguien que administra nuestro dinero, nos diga que en lugar de ganar, simplemente perdió su valor y que su ahorro para el retiro va a ser menor en 20 años de lo que es hoy.

Primero, es importante aclarar que la mayor parte del ahorro en el país proviene, de los recursos de los trabajadores que están inscritos en una Afore y cuyos recursos son administrados por estos organismos. Los ahorros en las Administradoras de Fondos para el Retiro, son como dijimos anteriormente obligatorios e inamovibles hasta los 60 años o más. También, por invalidez o muerte.

Los recursos son un ahorro para la pensión del trabajador y se componen de las aportaciones tripartitas: patrón, trabajador y gobierno, en partes iguales.

Estos ahorros hasta 2021 representaban el 20.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y rondaban los 5 billones 246 mil millones de pesos, pero en el último cuatrimestre reportaron minusvalías por 243 mil 365 millones de pesos.

También sabemos que la mayor parte de estos ahorros sirven para financiar al gobierno y que la tasa que paga es menor a la inflación por eso nuestro dinero se deteriora en el tiempo.

Una vez entendido que es, cuanto representa el ahorro de los mexicanos y porqué nadie quiere ahorrar, la siguiente pregunta sería ¿Por qué los bancos nunca pierden o tienen minusvalías? Al final de cuentas ellos son los mismos dueños de las Afores.

Llama la atención que las instituciones de crédito o banca privada siempre obtengan grandes utilidades, nunca pierda o se deteriore su dinero.

El dinero en todo caso es lo mismo y sirve para lo mismo, es decir para financiar proyectos públicos o privados.

La diferencia quizás, es la propia tasa de interés, pero, ¿qué es la tasa de interés?

La tasa de interés es una mercancía más en la economía, se rige por la oferta y la demanda. Si hay mucho dinero en circulación nadie querrá pagar mucho por él, pero si hay poco entonces se encarece porque todos lo necesitan o lo quieren. La tasa de interés y el riego de incumplimiento serán entonces el costo del dinero.

Por si no sabía, hay dos tasas de interés, la activa y la pasiva.

La activa: la que cobra el banco cuando usted recibe un préstamo o crédito. Por ejemplo, el Costo Anual Total (CAT) que incluye: tasa de interés, comisiones y anualidad de su tarjeta de crédito, la cual oscila entre el 45 y 86 por ciento dependiendo de su banco. La más cara es de Copel y la más baja de BBV Bancomer. Existe otra que es la que cobra por préstamos para autos, hipotecaria, enseres domésticos, personales etc.

La pasiva: la que le ofrece la institución financiera cuando deposita su dinero en un pagaré o instrumento de ahorro e inversión, pero esa no rebasa el siete por ciento.

Quizás sea una blasfemia, pero usando nuevamente la lógica por qué entonces las Afores no cobran una tasa activa que incremente la rentabilidad del dinero de los trabajadores. Por qué no existe una ley que obligue a las Afores a cobrar comisión por el dinero prestado o anualidad como lo hacen los bancos.

Todo se resume al diferencial entre tasas de interés activa y pasiva o más bien el abuso que se le permite a los bancos, pues mientras ellos si pueden cobrar tasas excesivas y comisiones para su beneficio, no utilizan el mismo criterio con el ahorro de los trabajadores. El ahorro de los mexicanos si puede tener minusvalías, pero no un banco.

Como dato adicional el crédito total de la banca comercial al sector privado sumo cinco billones de pesos a 2020, y obtuvo una utilidad de 102 mil 359 millones de pesos, en el mismo periodo el saldo de los recursos administrados por las Afores fue de 4.7 billones de pesos, según los datos de Banco de México.

Pero sea lo que sea, tristemente 6 de cada 10 mexicanos no contarán en su vejez con un fondo de retiro. No tendrán ahorro por que el ingreso no es suficiente, porque no existe cultura del ahorro y porque las crisis dejan tremendas lecciones para no ahorrar.

Estas personas tendrán que trabajar hasta el fin de su vida sin la esperanza de un retiro digno. Los 5 o 6 mil de la pensión para adultos mayores de 65 años y más será insuficiente porque la tremenda inflación que aqueja a este país destruirá el poder de compra poco a poco.

*Maestro y Doctor en Ciencias económicas por el IPN y la Universidad Autónoma Chapingo; es profesor investigador, coautor de los libros: Los depredadores, Plantea, 2017 y Análisis de la Macroeconomía y del Sector Externo de México, Universidad de Humboldt, Alemania; Complutense, Madrid, España, 2018. Ha escrito infinidad de artículos para revistas especializadas, miembro del SNI. Correo electrónico mardur6@hotmail.com